¿Hay forma de recuperarse de algo tan devastador como la pérdida de una hija? Esto se preguntaba el estadista romano Cicerón, destrozado por la muerte de su hija Tulia. En lo más hondo de su desesperación, luchó por recuperarse. Para afrontar su pérdida, Cicerón escribió un discurso para consolarse a sí mismo, y no a otros, como siempre se había hecho. El remedio funcionó. La Consolación de Cicerón representó algo completamente novedoso: una combinación de filosofía y discurso motivacional. Recurriendo a la filosofía griega y a la historia romana, Cicerón se convenció de que la muerte y la pérdida son parte de la vida, y de que si otros las han superado, él y sus lectores también pueden hacerlo; la resiliencia, la perseverancia y la fortaleza son el camino a seguir.
Autor: CICERÓN
Precio: $55,000